6.4.09

Infancia traumática



John Haigh

Eventos traumáticos durante la niñez

Aparte de la triada de focos rojos: piromanía, incontinencia y crueldad hacia los animales, existen varios factores mas que determinan futuras conductas psicópatas. Se ha descubierto que varios asesinos seriales fueron adoptados, atestiguaron en su infancia violencia extrema o que fueron recluidos en reformatorios juveniles, donde se convirtieron en peligrosos criminales.

La adopción

Se ha descubierto que la adopción es un factor de bastante peso en la psicología del asesino serial. Una vez conocida su situación (de ser adoptado) al individuo le asaltan dos preguntas fundamentales:

¿Fui rechazado por mis padres?
¿Eran mis padres unos malvivientes o unos héroes?


Si el infante, por cualquier razón, ya tiene una frágil psique; es entonces mas sencillo que al enterarse sobre su adopción surjan en su mente serios problemas de personalidad. Lo primero que resiente es el rechazo por parte de sus verdaderos padres biológicos. Tal vez su madre era una prostituta, o su padre un gángster, o tal vez no. Si el afectado busca a sus verdaderos padres y nuevamente es rechazado, el efecto puede ser desastroso. Así le ocurrió a David Berkowitz The Son of Sam quién buscó a su madre, solo para ser ignorado nuevamente. De hecho el detonante de su carrera criminal fue un conflicto de identidad padre/hijo, caracterizado por su propia firma: "El Hijo de Sam."

Otro famoso asesino adoptado fué Ted Bundy, de quien se sospecha tuvo una infancia caracterizada por un desarrollo normal y pleno, hasta que a los trece años descubrió la verdad de su situación. Evento tras el cual se dice que comenzó la debacle psicológica que lo convirtió en un temible asesino. Según palabras de Bundy: "Fue como golpearme de lleno contra una pared de ladrillos." La adopción no es mala en si, pero a ciertos niños les provoca conflictos de identidad.


Andrei Chikatilo

Testigos de violencia

Ed Gein, Albert Fish y Andrei Chikatilo argumentan que ver escenas grotescas durante su infancia les provocó convertirse en asesinos. Estos tres hombres observaron típicas escenas de campo, donde morían animales. Otros vivían cerca de rastros o lugares similares. A John Haigh, The Acid Bath Murderer le tocó vivir en Londres durante la guerra. En un bombardeo, la explosión de un misil destruyó parte del refugio donde el se encontraba. Mucha gente murió en aquel momento. A sus pies rodó la cabeza decapitada de un hombre. Si por esto fuera, debemos temer lo peor ahora que estamos en la era de las películas de Stephen King. Pronto surgirá una generación de asesinos seriales.


Charles Manson
Durante el siglo XX, los reformatorios hicieron todo, menos reformar a los internos. Esta aceptado que la violencia de un lugar así puede influir en el desarrollo de un asesino serial. Aparentemente ya no ocurre lo mismo en los modernos reformatorios. Aunque en 1920, el asesino Carl Panzram era ya un delincuente incorregible, la tortura y la vejación hicieron de él un peor criminal. Años después dejó en claro que tras salir del reformatorio su meta era la destrucción de todo y de toda persona que se cruzara por su camino. Charles Manson se quejó de violación y maltrato durante su estancia en el reformatorio. Albert Fish achacó su sadomasoquismo también a sus amargas experiencias juveniles.
Rechazo Social



Kenneth Bianchi

Desde temprana edad muchos asesinos seriales son rechazados. En un reporte clínico se dice de Kenneth Bianchi: "Derrama orina todo el tiempo, muy difícil que haga amistad con alguien, aparte de que tiene espasmos." Jeffrey Dahmer también era un antisocial que se burlaba de cualquier compañero que se lastimara. Después se convirtió en un adolescente alcohólico. Mientras la soledad de estos niños crece, también lo hacen sus morbosas fantasías de las que ya hemos hablado.

Psicosis
La Realidad Trastornada
Ya he escrito acerca de como un asesino serial mira al prójimo, de como en su torcida mente lo convierte en mero símbolo u objeto con el cual lleva a cabo sus fantasías. Hay que retomar el asunto para sacarle mayor provecho. En el siglo XIX se consideraba a la psicopatología como "insanidad moral." Actualmente se le conoce como un "desorden de personalidad social" o "sociopatología." Los expertos opinan que un sociópata es el resultado de la reunión de desastrosas características personales, biológicas y sociales.

Se diagnostica al psicópata/sociópata por su conducta irracional y carente de propósito, falta de conciencia y vacío emocional. Son gente en busca de emociones fuertes, que no experimentan miedo. El castigo casi nunca da resultado, porque su impulsividad no tiene límite; no temen a las consecuencias de sus actos. Para un psicópata una relación humana no tiene significado, por lo tanto son hábiles manipuladores y explotadores. De acuerdo a estudios hechos con la técnica de análisis psicológico (DSM IIIR) entre 3-5% de los hombres son sociópatas; mientras que menos del 1% de la población de las mujeres lo son.

Usualmente el psicópata es un hombre exitoso en los negocios, inclusive llega a ser líder mundial.

No todo psicópata esta motivado a matar.

Pero cuando es sencillo sobajar a los demás, y se ha padecido de injusticias y rechazos, el asesinato parece una elección natural.

Factores ambientales que los psicólogos dicen, pueden crear a un sociópata:
Los estudios muestran que 60% de los psicópatas han perdido a uno de los padres.
El infante es privado de amor maternal; los padres están ausentes o alejados.
Un régimen incorrecto de disciplina: un padre implacable y la madre débil, el niño aprende a odiar la autoridad y a manipular a la madre.
Padres disfuncionales que en privado devastan al infante, mientras que a la sociedad presentan una fachada de "familia feliz."
Genética
Las pruebas indican que el sistema nervioso del psicópata es distinto. Experimenta menos miedo y ansiedad que el común de las personas. Con dos grupos de personas, unos normales y otros psicópatas, se realizó un estudio el cual consistía en hacer aprender cual de cuatro palancas encendía un cierto foco verde. Sin embargo al jalar la palanca equivocada ocurría una penalización (choque eléctrico.) Ambos grupos cometieron el mismo número de errores, pero el grupo sano aprendió rápidamente evitando los choques, mientras que a los sociópatas les tomó mucho mas tiempo lograrlo.
Justamente es esta necesidad por emociones fuertes, la que provoca que el psicópata busque situaciones peligrosas. Cuando John Wayne Gacy escuchaba el ulular de una ambulancia era capaz de seguirla, para conocer que clase de excitante catástrofe había ocurrido. También por este motivo se cree que varios criminales seriales buscaron enrolarse en la policía, probablemente por lo intenso y riesgoso de la profesión.
La genética y la fisiología son factores decisivos en el desarrollo de un asesino serial; sin embargo no son capaces de explicar todo. Los factores ambientales pueden crear o destruir por completo una personalidad psicópata. Mediante el un estudio de EEG se ha descubierto que de 30-38% de los psicópatas tienen un patrón anormal de ondas cerebrales. Los infantes y los niños tienen baja actividad en sus ondas cerebrales pero esta se incrementa con la edad, no así con los asesinos seriales, en quienes la maduración toma un largo periodo de tiempo. Por eso los asesinos seriales no pasan (en la mayoría de los casos) de los 50 años.
Las ondas anormales provienen de los lóbulos temporales y del sistema límbico del cerebro, áreas que controlan la memoria y las emociones. Cuando el desarrollo de estas partes del cerebro esta frenado por causas genéticas y los padres del infante son abusivos, irresponsables o manipuladores, el escenario esta puesto para un desastre.
¿Existe tratamiento para un psicópata?

La respuesta de los psiquiatras es: "NO". La terapia a partir de choques eléctricos no surte efecto; las drogas tampoco dan resultados favorables; y la psicoterapia, que implica una relación con el terapeuta esta fuera de toda consideración, porque el psicópata es incapaz de abrirse a otras personas. Ellos no quieren cambiar y la mayoría termina en prisiones, en vez de hospitales psiquiátricos.

Dentro de la mente psicópata
De acuerdo al Dr. J. Reid Meloy, autor del libro: The Psychopathic Mind Origins, Dynamics and Treatment, el psicópata es solo capaz de desarrollar relaciones sadomasoquistas basadas en el poder, no el apego afectivo. Ellos se identifican con el rol agresivo, como el de un padre abusivo, y atacan al débil (ellos mismos) proyectándose en otras personas.
Según el Dr. Meloy, en la tierna infancia del psicópata, ocurre una separación de la personalidad: uno es el yo (vulnerable por dentro) y el otro (que es intruso y agresivo) esto debido a cualquier experiencia desagradable. Entonces el infante espera que toda experiencia "externa" sea dolorosa, por lo que se retrae a si mismo. Este mecanismo de autoprotección construye una "armadura del carácter" que desconfía de todo y no permite el paso hacia adentro. El niño se rehúsa a identificarse con sus padres a quienes toma por malévolos extraños.
Pronto, el niño ya no sentirá simpatía por nadie. El muro ha sido terminado y durará para siempre. Si no lo creen, lean a continuación las palabras de John Haigh: "La naturaleza humana es una molestia, me llena de irritación. De vez en cuando alguien debe desaparecer."
En el desarrollo normal, el chico crea lazos amorosos con su madre. Pero para el psicópata, la madre es tomada como un "predador agresivo, o un extraño." En el caso de psicópatas violentos, asesinos seriales incluidos, los lazos son de sadomasoquismo o agresión. De acuerdo a Meloy "este perverso y agresivo individuo depredará a otros reproduciendo los actos cometidos contra el en otros tiempos."
La víctima vista por el psicópata
Cuando están cazando a su "presa" el asesino no experimenta enojo o furia alguna. Por el contrario parece entrar en un transe. Busca víctimas altamente idealizadas a las cuales avergonzará, humillará y destruirá. Degradando de este modo a la víctima, el psicópata busca destruir al enemigo hostil que mora en su propia mente.

Richard Ramírez
Pretendidos guerreros
Son psicópatas completamente fuera de sí. Actúan sin una pizca de miedo creyéndose omnipotentes, algunas veces pretenden ser la encarnación misma del demonio. Ejemplo claro de ello es la historia de Richard Ramirez "The Night Stalker." Cierto psicópata creía ser un guerrero indio, y mientras estaba en custodia utilizó sus propias heces fecales como pintura de guerra. Finalmente hay que agregar que Gacy y Kemper adoraban a John Wayne, encarnación americana del guerrero solitario.

Labia de asesino

El psicópata conoce bien lo que es bueno y lo que no lo es dentro de una sociedad. Se comporta con tanta sinceridad que hace pensar a los demás que cree en los valores humanos. Son francamente intratables, al grado de que algunos leen libros de psicología con tal de imitar las conductas del esquizofrénico. Como sea posible tratan de manipular a sus captadores o a los terapeutas. Bundy, Kemper y Gacy fueron tratados por psiquiatras, y aún así andaban libres.

Desviación sexual
Crimen sexual o no

Dentro de este análisis sobre el asesinato serial cabe preguntarse si el crimen es resultado de una búsqueda por parte del asesino del poder y la dominación o una cuestión puramente sexual. Según Steven Egger el asalto sexual es el instrumento por el cual se alcanza el poder y la dominación final de la víctima. Otros por el contrario, opinan que la causa raíz es la desviación sexual y el poder/dominación es la herramienta para alcanzar la satisfacción.

Lo mas factible es que ambas posturas sean correctas y que cada caso pueda explicarse mediante una u otra. Lo que no esta a discusión es que la mayoría de los criminales seriales tienen una profunda fijación por las figuras de autoridad, a quienes tratan de emular, como si por hacerlo también disfrutaran del poder y autoridad para matar y castigar.
Homicidio Sexual

A la gente común y corriente esto le puede parecer incomprensible. El asesino no concibe el sexo como un asunto de pareja, algo de mutuo consentimiento. En él, sus fantasías sexuales son una mezcla entre poder, dominación y otras fuerzas abstractas; confundiéndose unas con otras resultando en algo completamente trastornado.

De acuerdo con Ressler, Burguess y Douglas autores del libro: Sexual Homicide: Patterns and Motives, el número de asesinatos cometidos sin motivo aparente ha crecido enormemente. Dichos autores han establecido una clasificación para diferenciar estos crímenes:

Unos son los violadores que matan a su víctima para evitar ser delatados y posteriormente capturados.
Otros son los asesinos impulsados por un sadismo mas profundo, el cual implica asesinar a la víctima sin mayores consideraciones.
Los primeros no encuentran satisfacción sexual asesinando a sus víctimas, mientras que los segundos es lo que justamente buscan: encontrar una emoción suficientemente fuerte que consiga excitarlos y les brinde la mayor satisfacción posible.
La mutilación de la víctima desencadena las bizarras fantasías del psicópata. Es mutilar a la víctima mas allá de lo necesario para matarla. Continúan aún cuando ya ocurrió el fallecimiento de la infortunada persona. Ed Kemper aceptó tener un fuerte deseo sexual al cometer sus crímenes: las mujeres de sus fantasías sexuales no estaban vivas, sino muertas.
Albert DeSalvo conocido como "The Boston Strangler" tenía una vida sexual particularmente intensa. Se sabe que demandaba tener relaciones sexuales hasta cinco veces por día; mas de lo que su esposa estaba dispuesta a ofrecer. Es válido suponer que su conducta insatisfecha desatara el instinto asesino en él. Obviamente se trataba de un desajuste emocional.

William Heirens
Muchos asesinos asocian al sexo no con la vida, sino con la muerte. Otros mas con el pecado, tal es el caso de William Heirens "The Lipstick Killer" a quien sus padres, en un fallido intento por educar a su hijo, inculcaron ideas sobre el sexo y el amor contrarias a la realidad. Gracias a esto la libido de Heirens quedó canalizada a una serie de conductas desviadas. Y todo porque de niño le advirtieron que el contacto sexual era sucio aparte de que causaba enfermedad.

Los sádicos padres de Joseph Kallinger, católicos por cierto, le dijeron que había sido intervenido quirúrgicamente para evitar que su pene siguiera creciendo, cuando en realidad se le operó para tratar una hernia. De adulto le excitaban los incendios.


Eliminando a la mujer dentro


Algunos asesinos seriales tienen un claro desvío contra las mujeres a quienes tratan de eliminar en cuanto les es posible. Bobby Joe Long mató brutalmente a varias prostitutas en quienes recordaba la licenciosa conducta de su madre. Ahora bien, se debe conocer que nació con el síndrome de Klinefelter (es decir con un cromosoma X, de mujer extra.) que entre otras inconveniencias le provocó la aparición de pechos en la pubertad. En el caso de John Wayne Gacy, muchos creen que mataba hombres jóvenes que simbólicamente representaban su odiada personalidad homosexual.
El actual debate consiste en determinar si los asesinos seriales tienen inseguridad por su masculinidad, en ver si los mas sádicos y crueles requieren de destruir el lado femenino que acecha dentro de sus personalidades. Joel Norris nos dice que si un asesino es especialmente rudo en el trato del cadáver (de una mujer, se entiende), la policía debe buscar en su aspecto trazos finos o afeminados tales como un cutis bello, nariz respingada, cabello sedoso, etc.


El especialista Richard Tithecott opina que la mente psicópata del asesino lucha furiosamente contra su propio lado femenino. Algo contradictorio es el resultado de todo esto, dado que los ataques son considerados expresiones de la agresividad y esta se cree como de una masculinidad exacerbada.


Morbosidad y Canibalismo


Antes de comenzar a matar, muchos asesinos seriales mostraron profunda admiración por la muerte. Sin embargo podían no haber escogido el camino del crimen y haberse convertido en doctores, científicos o artistas. Al menos podían ser embalsamadores.


Gacy trabajó en una funeraria, dormía inclusive en la sala mortuoria, pero fue despedido cuando aparecieron algunos cadáveres parcialmente desnudos. Jeffrey Dahmer gustaba mucho de las clases de biología y disección. En una ocasión comentó a un compañero: "rebano a este pez por el medio, porque quiero ver como es por dentro... saber como funcionan las cosas." Años después utilizó la misma excusa con los oficiales de policía, pero esta vez por abrir cuerpos de hombres.


Dahmer también devoraba partes humanas. Se dice que en una mente trastornada como la de él, la gran necesidad por una compañía humana se vuelve literalmente en una gran hambre por la misma. Como el psicópata es incapaz de experimentar lazos afectivos por otra persona, el incorporar a otro aún comiéndoselo, constituye la sustitución perfecta.


El japonés Issei Sagawa, quién asesinó y devoró a una estudiante alemana declaró: "Mi pasión es tan grande, que quiero poseerla. Quiero comerla. Si lo hago ella será parte de mi para siempre." Unicamente sintió pesar cuando llegó a la matriz, pero de todos modos continuó devorándola.

4.4.09

La locura


Peter Sutcliffe
¿Están realmente locos?

Hay que entender que una cosa es tener alguien completamente loco que a un psicópata/sociópata. La incidencia de psicosis en los asesinos seriales es de la misma proporción que la del resto de las personas comunes y corrientes. En todo caso la cuestión se reduce, gracias a la regla McNaughen, a lo siguiente: ¿El criminal entiende la diferencia entre el bien y el mal? Si el homicida huye, en un intento por ocultar el crimen, entonces comprende perfectamente el valor de sus actos. Pocos asesinos seriales han podido acreditar locura, entre ellos están Peter Sutcliffe y Ed Gein.

Ya he hablado de la naturaleza manipuladora del asesino serial, quién tratará de alegar "locura legal" para defenderse y así evitar la pena de muerte. William Hickman cometió la estupidez de enviar una carta a otro preso, donde cínicamente explicaba como actuaría de tal modo que se creyese que estaba loco. Nunca imaginó que durante el juicio dicha carta llegaría a manos del juez y de la opinión pública.



H. H. Holmes
Alter Egos
Es frecuente el hecho de que un asesino serial fabrique un alter ego. Esto consiste en fingir que tiene una doble personalidad; la que usualmente toma control de la situación a la hora de que el sujeto comete sus crímenes. Esta burda estratagema no da resultado, siempre y cuando el sujeto sea analizado por psicoanalistas competentes. La conducta queda explicada por el hecho de que el asesino siempre trata de evitar la culpa, evadiendo así la responsabilidad de sus actos. Un caso de verdadera doble personalidad es extremadamente raro.

Alter egos de famosos asesinos seriales:

Edward Hatch, el de H.H. Holmes
George Murman, el de William Heirens
Jack Hanley, el de John Gacy
Steve Walker, el de Kenneth Bianchi


Herbert Mullin
Esquizofrenia

La mayoría de los esquizofrénicos pueden resistir las agresivas órdenes provenientes de sus alucinaciones. En el caso de Herbert Mullin, el escucha la voz de su padre quien le azuzaba: "¿Qué ocurre?... No veo que me des lo que te pido, ve y mata a cualquiera!." Mullin por su parte, creía salvar al mundo, librándolo de terremotos. A diferencia de otros asesinos seriales, él no buscaba cierto tipo de víctimas. Si no que entre ellas encontramos a una familia, a un sacerdote, a un pordiosero y a algunos campistas.

Tras el arresto de Mullin, todos estaban convencidos de tener a un paranoico esquizofrénico frente a ellos, sin embargo a pesar de todo, fue declarado legalmente sano. A diferencia del resto de los asesinos, el peleó por declararse sano y no loco como los demás. El mismo manifestó ser un buen americano, víctima de una conspiración y que merecía la libertad.

John Linley Frazier eliminó a una familia completa de Santa Cruz, CA. en 1970 porque pensaba que "contaminaban y destruían la tierra." De todos modos fue declarado legalmente sano y sentenciado a cadena perpetua. David Berkowitz también alegó esquizofrenia, pero luego de un tiempo decidió dar una conferencia de prensa donde negó la existencia del demonio que según el, moraba dentro de sus pensamientos.

Asesinos por naturaleza
Semilla del mal
¿Es un criminal psicópata realmente distinto desde su mismo nacimiento?
A la distancia de los hechos, muchos padres aseguran notar grandes diferencias en relación con el resto de sus hijos. A los tres años, Ted Bundy se coló a la recamara de su joven tía Julia y colocó cuchillos de cocina debajo de las sabanas en la cama; "estaba ahí parado, solamente hizo una mueca y se fue..." relató la tía años después.
¿Será posible afirmar que estos niños nacieron bajo la sombra del mal?
El medio ambiente como factor no explica por si solo la aparición de la conducta criminal. Si existe alguna explicación genética, es una aguja dentro del pajar; una mutación muy discreta. De hecho es muy difícil aceptar que haya familias de asesinos seriales. Aún no se tiene conocimiento del "gen asesino." Aunque las investigaciones han revelado que hay ciertas tendencias genéticas que predisponen a conductas violentas. Lo que si es que malas semillas florecen en malos ambientes.

El factor químico

Carl Panzram

Altos niveles de testosterona no resultan peligrosos, en tanto no se combine esa condición con un bajo nivel de serotonina porque las consecuencias pueden ser peligrosas. La testosterona se asocia a la necesidad de dominar (muchos atletas y hombres de negocio la poseen en alto nivel). Sin embargo no todos pueden ser "el rey de la colina" dado que existen muchos mecanismos "freno", entre ellos la hormona serotonina que mantiene estables los picos de tensión emocional.
Niveles anormalmente bajos de esta sustancia provocan que la frustración lleve a la gente hacia conductas agresivas y a periodos de sadismo. La detección de desajustes químicos implica que se requiere tratamiento médico.

Metales como el manganeso, hierro, cadmio y cobre han sido encontrados en altos niveles dentro del sistema de varios criminales violentos. El exceso de manganeso disminuye los niveles de serotonina y dopamina en el cerebro, situación que representa el preludio de la violencia. El alcohol acentúa la contaminación por metales en sangre.

Defectos cerebrales

De acuerdo a varios investigadores, defectos en el cerebro o lesiones graves en el mismo son un factor presente en los casos de conducta violenta y/o psicópata. Lesiones en el hipotálamo, el lóbulo temporal o en la región límbica provocan desajustes en la conducta y/o en la personalidad.
El hipotálamo regula el sistema hormonal y las emociones. El llamado "cerebro superior" tiene poco control sobre esta región. Y existe una gran cercanía física entre las regiones que controlan la sexualidad y la agresividad dentro del mismo hipotálamo. Esta región cerebral puede lesionarse a través de un accidente o por desnutrición.

El lóbulo temporal es más susceptible al daño físico debido a que la parte del cráneo que lo protege es muy delgada. Las lesiones por golpe seco o trauma provocan en el afectado reacciones emocionales violentas. Generalmente las lesiones del lóbulo derivan en problemas de epilepsia.
El investigador Pavlos Hatzitaskos demostró que una gran porción de los condenados a muerte, tuvo severas lesiones cerebrales y que 70% de los pacientes que sufrieron algún daño cerebral, desarrollarán alguna conducta violenta. La mayoría de los asesinos seriales sufrieron lesiones en la cabeza durante las golpizas de que fueron objeto, golpes completamente accidentales, etc. Entre ellos tenemos a Leonard Lake, David Berkowitz, Kenneth Bianchi, John Wayne Gacy y a Carl Panzram.


Leonard Lake

Otros detalles

Los asesinos seriales requieren de estímulos particularmente fuertes para experimentar excitación nerviosa. Por ejemplo: un repentino y fuerte sonido no les asusta, contrariamente a lo esperado. Su ritmo cardiaco y la temperatura de la piel son sensiblemente más bajos que el promedio. El sistema nervioso autónomo de la gente más violenta es intensamente pasmoso.

Como conclusión se puede decir que aunque los factores vistos influyen decisivamente en la aparición de conductas criminales, no bastan aún para predecir por completo el asunto. Existen innumerables lesiones cerebrales que no conducen necesariamente a conductas violentas. Lo que se sabe es que de ningún patrón en particular emerge un asesino serial. Tal vez sea la combinación de una predisposición química con factores ambientales. En unos años mas es posible que conozcamos la respuesta.

2.4.09

Fantasías mortales



La fantasía


Las extrañas y bizarras fantasías del psicópata lo llevan al aislamiento y la frustración. Para el futuro asesino serial, estos violentos sueños le traen mayor soledad y aislamiento. Soledad que a su vez le provoca buscar alivio en nuevas fantasías.

En un momento dado, para mantener viva su fantasía, el asesino serial necesita vivirla. Se debate en conseguirlo tal vez por años, pero el inexorable momento llega. Llegan días de intenso retraimiento, entra en trance como preludio del crimen, y todo esto es producto de sus fantasías. La víctima entra a escena siendo un mero símbolo u objeto que jugará el desdichado papel que el psicópata le tiene preparado. Las extrañas y crueles mutilaciones que el asesino propina a la víctima son parte de un rito interno, que solo él comprende. En palabras de Dennis Nilsen: "Construía otro mundo, al cual entraban hombres del mundo real, sin embargo ellos no recibían ningún daño bajo las reglas y leyes de mis sueños. Ese es pues, mi crimen."


Aún con lo grotesco y brutal que pueda parecer el crimen, casi nunca alcanza el nivel de la fantasía misma. Usualmente termina en desilusión, pero a pesar de lo anterior la fantasía nunca se aleja, seguirá unida fuertemente a la psique del asesino. Ocurre en varios casos que el psicópata mantiene "souvenirs" producto de los crímenes, los cuales utiliza para alimentar y mantener las fantasías.


A pesar de todo lo escrito anteriormente, se considera que una cosa es fantasear que se mata a alguien y otra muy distinta es poner "manos a la obra." Esta a discusión el saber cual es la serie de detonantes para una conducta criminal. Hasta ahora se tiene seguro que las drogas y el alcohol son dos causantes importantes, como en el caso de Gacy quien incluía al valium, las anfetaminas y la marihuana en su arsenal.


Estrés


De acuerdo a Ressler, los agentes "estresantes" resultan ser ciertos eventos tras los cuales el psicópata es llevado al extremo del crimen. Estos pueden ser: "conflictos con personas del sexo opuesto, con los padres, dificultad económica, problemas maritales, el nacimiento de un niño, daño físico, asuntos legales, muerte de alguien cercano, etc." Situaciones todas ellas, que someten al individuo a fuertes cargas de estrés. En tanto que el asesino se ve abrumado por la frustración, el enfado y el resentimiento, las fantasías comienzan a confundirse con la realidad hasta eclipsarla por completo.


La muerte de la madre de Ed Gein desencadenó su carrera psicópata. Por su parte, tras una fuerte discusión con su madre, Ed Kemper virtualmente enloqueció. Christopher Wilder, quien viajó a través de los Estados Unidos para violar y matar a ocho mujeres, asegura que comenzó a matar, tras ser rechazado en su propuesta matrimonial.

Christopher Wilder
Después del asesinato



El estudioso del tema, Joel Norris establece que hay seis fases en el ciclo del asesinato serial:
1).- La fase del aura. Que es cuando el asesino comienza a perder contacto con la realidad
2).- La fase de la búsqueda. Cuando el asesino determina buscar a la víctima.
3).- La fase de la caza. En este momento ya seleccionó a la infortunada víctima y ya va por ella.
4).-La fase de la captura. Cuando finalmente la víctima cae en la trampa.
5).- La fase del asesinato. O fase totémica, que es cuando el asesino llega a la cúspide en sus emociones.
6).- La fase de la depresión. Finalmente llega la depresión tras haber cometido el asesinato.
Norris explica que cuando aparece la depresión, ésta desencadena el comienzo del ciclo de nueva cuenta (razón por la cual este fenómeno criminal es conocido como asesinato serial, porque existe un patrón definido en serie). Bundy aceptó que nunca logró obtener lo que buscaba, siempre terminaba con un sentimiento de vacío y soledad. Y da una breve descripción de lo que ocurre: "el asesino no hace mas que llevar a cabo una fantasía de carácter ritual... pero una vez sacrificada la víctima, la identidad que ésta tenía dentro de la fantasía del asesino se pierde. La víctima ya no representa lo que el criminal pensaba en un principio. La imagen de la novia que le rechazó, la chirriante voz de la odiada madre o la aplastante lejanía del padre ausente: todo permanece en vívida forma en la mente del asesino, aún tras el asesinato. El crimen no borra o cambia el pasado, porque el asesino termina por odiar mas asimismo y el clímax de unos momentos atrás no logra compensar estos sentimientos."
Esta evidente falla no revierte el doloroso pasado infantil, sino que refuerza las lesiones emocionales. La tortura y la muerte de la víctima no libera al psicópata de su estigma, sino que revive su tragedia personal.
Demonios de la sociedad

Violencia de la vida contemporánea

Siempre culpando a otros por sus crímenes, los asesinos seriales claman que el actual clima de violencia dentro de la misma sociedad, los orilla a cometer tan horrendas acciones. Dias antes de ser ejecutado, Ted Bundy se dijo influenciado por la pornografía de la llamada "hardcore." Se acepta que en el negocio del entretenimiento de nuestros días, el sexo y la violencia van de la mano pero, ¿será posible que gente como Bundy tenga la razón?
Que la cultura es un componente primordial en parte de la psicología del asesino es seguro. Sin embargo hay mucha diferencia entre eso y el hecho de generar por si misma, asesinos seriales. No hay pruebas fehacientes, pero la sociedad debe desencadenar parte del móvil en las fantasías psicópatas del asesino. En algunos casos la cultura puede legitimar los actos del criminal (desde su propio punto de vista).
Peter Kürten, peligroso asesino y vampiro, estaba fascinado con la historia y leyenda de Jack el Destripador. Pero en tanto, culturalmente hablando, la República de Weimar tenía una profunda identificación con las fechorías del asesino de White Chappel.

De acuerdo a Elliot Leyton, los asesinos seriales son gente alienada, desinteresada por completo de la aburrida vida en sociedad de la cual se sienten prisioneros. Criados en el seno de una civilización que legitima la violencia como medio para combatir la frustración, que provee de violencia y pornografía así como de los instructivos necesarios para generar mas de la misma; todo esto les motiva a tomar el papel de vengadores y piratas de la modernidad.
Sociedad del anonimato
Sin duda es la sociedad moderna, donde parecen florecer tanto víctimas como asesinos para alimentar el drama del asesinato serial. La pérdida de interacción social entre los individuos devalúa a la persona, provocando que cada vez mas psicópatas reconozcan símbolos y objetos de entre la multitud que habita en las ciudades. Todos aquellos pordioseros, drogadictos y prostitutas forman el conjunto de "olvidados" del cual el asesino escoge a sus víctimas.
Es incluso el anonimato mismo, una causal para convertirse en asesino. Puesto que de ese modo el psicópata busca salir de la mediocridad para alcanzar el estrellato. Aún cometiendo los más sórdidos crímenes, durante el proceso se convierte en "alguien." Tal fue el caso de David Berkowitz que no tenía absolutamente nada, ni amigos, ni familiares, menos algún amor. En la época durante la cual cometió gran cantidad de asesinatos, laboraba para el servicio postal y ahí disfrutaba al máximo cada vez que escuchaba a sus compañeros de trabajo hablar del asesino apodado "The Son of Sam", sin que ellos sospecharan que se trataba de su propio compañero de trabajo.
¿Cuándo se detiene el asesino?
Se sabe que se detiene cuando es capturado o cuando muere, pero hay sospechas al respecto, dado que se tiene registro de muy pocos criminales seriales mayores de 50 años y que hayan sido capturados, digamos en flagrancia. Pocos asesinos tratan de parar provocando ellos mismos su detención: entre estos Ed Kemper, que se plantó en una caseta telefónica, esperando a la policía; o William Heirens cuya frase "Por el amor de Dios, deténganme antes de que continúe matando mas gente!..." es famosa. El mensaje fue hallado bizarramente escrito en la pared con lápiz labial rojo en letra cursiva, mientras que en el suelo yacía la víctima con un balazo y apuñalada por el cuello.
Si hay algún asesino serial que paró de matar porque se aburrió o quedó al fin satisfecho, no lo sabremos nunca en tanto no este capturado.
No se conoce de ningún asesino serial reformado; afortunadamente la sociedad no esta dispuesta a correr el riesgo de soltar uno, para observar que ocurre. Irónicamente los más autorizados para opinar respecto a la regeneración social del asesino serial, son justamente ellos. Y entre todos destaca la palabra de Carl Panzram: "No tengo ningún deseo de reformarme. Mi único deseo es reformar a la gente que quiere reformarme. Y creo que la única manera de conseguirlo es matándola. Mi lema es róbales, viólales y mátales." Panzram fue sentenciado a muerte en menos de un minuto.
Modus Operandi del criminal: organizado o desorganizado
Clasificación por método del crimen
Los agentes de la autoridad especialistas en asesinato serial han establecido que existe una característica fundamental en la forma de cometer el asesinato, que determina la existencia de dos tipos de asesino: el organizado y el desorganizado. La mayoría de los asesinos seriales son organizados (3/4) del total de casos; esto porque usualmente su inteligencia esta por encima del promedio. El resto, los desorganizados, son criminales solitarios en extremo y sus crímenes muestran una irreprimible frustración, se da por sentado que tienen un bajo nivel intelectual e inclusive padecen de algún desorden mental. Esto último sucede, a la par de que son ya sociópatas.

Método del asesino organizado (Gacy, Bundy por ejemplo):

  • Se transporta a la escena del crimen en automóvil de modelo reciente, mismo que usará para después llevar a la víctima viva o muerta.
  • Ya he descrito brevemente las etapas del ciclo. Pero podemos resumir que el asesino planea detalladamente el crimen y se acostumbra rápidamente a la dinámica.
  • Lleva consigo el instrumental para matar (cuerda, esposas, cloroformo, etc.)
  • La violación y tortura ocurren antes del asesinato, para gratificación del psicópata.
  • El crimen resulta un proceso alargado con el propósito de realizar la fantasía del criminal.
  • El criminal queda consciente de que el asesinato deja evidencia de sus acciones, por lo que tratará de esconder o destruir las posibles pistas.
  • Esconde, entierra o destruye el cuerpo de la víctima, para evitar o alargar su posible captura.
  • El asesino puede en un futuro interesarse en el crimen (por él mismo cometido) participando en las pesquisas de la policía o llamando a las hot lines dispuestas para los familiares de las víctimas.

Método del asesino desorganizado (Berkowitz, Chase):

Usualmente llega y se va de la escena del crimen caminando, aunque también puede llegar en auto, pero éste esta en mal estado.
  • El asesinato ocurre, "al calor del momento". No hay la exhaustiva planeación para cometer el crimen.
  • No carga con un el clásico kit de herramientas para matar, tal vez use sus manos o alguna arma punzocortante. Tal vez también use una pistola.
  • No existe contacto con la víctima hasta que el fatídico momento ocurre.
  • El ataque del asesino será furioso y decisivo. La víctima recibirá rápidas heridas que serán desde un principio mortales.
  • Este tipo de asesino no se interesa por la evidencia que queda después del crimen.
  • Simplemente se marchará sin mayores consideraciones.
  • No se interesa por esconder el cuerpo de la víctima a quien deja donde haya muerto.
  • El asesino puede cometer canibalismo con el cadáver, e inclusive tomar "souvenirs" para apaciguar su fetichismo.
  • Después del asesinato, no se interesará gran cosa por el asunto y tenderá a olvidar el incidente.
  • Estudio de la juventud, mediante esta clasificación

    De acuerdo a las características que he escrito arriba, y haciendo un estudio caso por caso de los asesinos, se han podido escrutar las correspondencias entre lo siguiente y las dos anteriores listas.

    Asesino organizado:

    • El padre tenía un empleo estable y adecuado.
    • El asesino no era una persona disciplinada.
    • Tenía un comportamiento desconcertante, fácilmente externa enojo, frustración y miedo.
    • Era considerado del lado de "los chicos malos", identificado como chico problema.
    • Era bueno para la escuela o el trabajo, pero no podía terminar una ni permanecer en el segundo.
    • Puede ser alguien de extremada inteligencia.

    Asesino desorganizado:

    • El padre no tenía trabajo estable.
    • Muy mala disciplina.
    • La familia estaba hundida en problemas de alcohol, drogas o enfermedades crónicas, etc.
    • El asesino resultaba ser silencioso, internalizando su furia, enfado y miedo.
    • Generalmente tiene muy baja inteligencia.
    • No terminó la escuela, por lo terrible que era para los estudios.

    Modo de vida

    El modo de vida, también brinda claves para determinar el tipo de asesino de que se trate para cada crimen. Las siguientes características aplican lo mismo para heterosexuales, que para asesinos homosexuales.

    Asesino organizado:

    • Será de apariencia normal, inclusive atractiva.
    • Tendrá ya su registro personal en los departamentos de policía, merced a su conducta delictiva.
    • Tendrá también un trabajo decente, que le permite no únicamente sobrevivir. Sin embargo será despedido por su conducta extravagante.
    • El asesinato es provocado por causas de enorme estrés.
    • Se sentirá superior al resto de las personas, se tendrá por alguien muy listo. Tiene una gran autoestima.
    • Tiene buena habilidad para comunicarse y hablar.
    • Se interesará por el crimen, prestando gran atención a la cobertura que del mismo, hagan los medios de comunicación.
    • Guarda muy adentro de su persona, gran enojo contra las mujeres o contra la sociedad.
    • La mayoría son violadores y/o misóginos.
    • Pueden ser buenos para el sexo, sin embargo no son capaces de establecer relaciones duraderas y efectivas.
    • Muchos trataron de entrar al ejército, aunque algunos lo logran, también son retirados tras fallar en su conducta.
    • Aman sentirse fuertes y con autoridad.

    Asesino desorganizado:

    • Poseen una apariencia poco atractiva, tienen una imagen pobre de si mismos y por lo tanto se sienten excluidos.
    • Pueden ser minusvalidos o simplemente tener alguna tara mental.
    • Son solitarios, completamente excluidos de la interacción social.
    • Incapaces de relacionarse con los demás.
    • También incapaces para sostener relaciones sexuales, o son muy malos para ello.
      Se sienten inferiores al resto de la gente.
    • Algunos viven con sus padres. A pesar de ser gente que podría ser ya independiente.
    • Tienen humildes empleos, y no pueden llevarse bien con sus compañeros.
    • El asesinato es provocado por su misma desventaja mental.
    • Es posible que haya permanecido algún tiempo en una institución para enfermos mentales.
      Su casa y sus cosas demuestran escaso orden y mucha suciedad.
    • Odian a las mujeres en general.

    31.3.09

    Números y estadísticas

    Incidencia en el ámbito mundial.

    De acuerdo a esta gráfica, se observa que más de 3/4 partes de los asesinatos seriales ocurren en los Estados Unidos. Es una cantidad muy grande considerando el hecho de que solo 8% de la población mundial vive en Norteamérica.



    Luego sigue Europa, y el último "cacho del pastel" corresponde al resto del mundo. Debo remarcar el hecho de que estas cifras corresponden al fenómeno del asesinato serial únicamente. Aunque hay otro tipo de asesinos y grotescos criminales en muchos otros países que no han sido nombrados; y que de vez en cuando impactan a la opinión pública del mundo.

    En Europa.
    Es curioso, pero donde hay la mayor incidencia de este crimen, también se trata de lugares o naciones de amplio desarrollo económico. Están las tres potencias europeas por excelencia: Inglaterra, Francia y Alemania. Que juntas suman 68%, el restante 32% está distribuido en decenas de naciones aparte. Hasta en Rusia surgió uno de los más odiados asesinos y caníbales en la persona de Andrei Chikatilo. Cuya captura demoró entre otras causas, porque la policía rusa no podía aceptar que existiera algo como un asesino serial dentro de las fronteras del bloque soviético (crimen "reservado" a las naciones occidentales). Por esa causa no se efectuaron las investigaciones adecuadas para dar con el asesino.

    De todos modos, tenemos un par de casos sobre asesinato serial en Colombia. Uno bien identificado y por fortuna ya capturado, es Pedro López a quien se le imputa el asesinato de alrededor de 300 niños. Parece ser que ya también hay otro asesino serial identificado ahí mismo en Colombia y que desgraciadamente también segó la vida de muchas personas. Aún no hay datos suficientes al respecto.

    Dentro de los Estados Unidos.

    El estado de California es el que tiene la tasa mas alta de asesinatos seriales en todo el país en toda su historia. Le siguen Texas, Nueva York, Illinois y Florida que le siguen de cerca. Al otro extremo de la estadística se encuentra el estado de Maine que nunca ha registrado, y lo recalco, un caso de asesinato serial. Siguen Hawai, Montana, Dakota del Norte, Delaware y Vermont los cuales cada uno han registrado uno solo. De los asesinos norteamericanos 84% son caucásicos y el resto negros, aunque también los hay orientales y latinos.

    Otros datos.

    Del total de asesinos seriales en el mundo, 90% son hombres.
    65% de las víctimas son mujeres.
    89% de las víctimas son personas de origen blanco.
    También se sabe que del total de estos asesinos, 86% son heterosexuales.
    La gráfica de la parte inferior pone de manifiesto, un aspecto de los asesinos seriales del que se discute ampliamente en este sitio. Se trata de la edad del criminal. En que momento de su vida, desarrolla sus licenciosas actividades.




    26% comienza en la adolescencia: Trozo azul.
    44% comienza entre sus 20 y 30 años: Trozo rojo.
    24% tardan algo. Comienzan a partir de los 30 años: Trozo verde.
    El 6% restante corresponde a contados asesinos seriales que son gente mayor o psicópatas que comenzaron su "carrera" en la infancia: Trozo morado.

    Estos fueron unos cuantos datos que sirven para "dibujar" un esquema muy general de como se desarrolla éste fenómeno alrededor del mundo. Espero sean de provecho para aquellos que desean conocer más acerca de esta terrible plaga de la sociedad moderna.
    Otros datos respecto al asesinato serial
    Los diez peores asesinos seriales del mundo
    Aunque en Estados Unidos es donde hay la mayor cantidad de asesinos seriales, resulta que el peor de todos, es el colombiano Pedro López. Esta tabla, a continuación, puede considerarse bastante confiable en cuanto al orden del ranking. De todos modos pueden ocurrir cambios, tal vez alguien sepa de algún otro asesino que debiera estar listado aquí. El problema es la naturaleza misma del fenómeno; el día de mañana puede descubrirse un asesino mas que pueda ocupar un lugar "privilegiado" en el ranking.
    Posición Número de víctimas Asesino serial País
    1 300 Pedro López Colombia
    2 7-200 Henry Lee Lucas & Ottis Toole Estados Unidos
    3 85 Bruno Ludke Alemania
    4 52 Andrei Chikatilo Rusia
    5 41 Gerald Stano Estados Unidos
    6 38 Moses Sithole Sudáfrica
    7 37 Green River Killer Estados Unidos
    8 33 John Wayne Gacy Estados Unidos
    9 27 Dean Corll Estados Unidos
    10 27 Wayne Williams Estados Unidos

    Gráfica de comparación
    Algunos ociosos han querido encontrar cual tipo de asesino es el peor (y otros desde el punto de vista contrario, el mejor). En la lista están los asesinos en masa, los asesinos seriales y los llamados "spree killers" (designación para la cual no hallo una buena traducción). Los primeros son aquellos que llegan a los lugares públicos y comienzan a matar varias personas, a veces se suicidan y generalmente no tienen planeada la escapatoria. Los asesinos seriales, ya los conocemos y los "spree killers" son como los seriales, pero matan mucha gente de repente y en periodos de tiempo muy cortos, al contrario del serial que se toma su tiempo para cometer cada asesinato.
    Características Asesinos seriales Asesinos en masa Spree Killers
    Víctimas 5+ 3+ 4 - 5+
    Ritmo meses - años horas - un día días - semanas
    Asesinatos 1 - 2 cada vez muchos a la vez 1 - 2 por ocasión
    Asesino hombre/blanco hombre/blanco hombre/blanco
    20 a 30 años 25 a 40 años 20 a 30 años
    Modus operandi estrangulación/apuñalamiento disparo disparo/apuñalamiento
    Arma usada arma punzocortante arma de fuego cuchillo/arma de fuego
    Víctima común mujeres mujeres y hombres mujeres y hombres
    Tipo de organización desorganizado/organizado (3/4) desorganizado desorganizado
    Motivo sexo/rechazo rechazo/venganza/agravio rechazo/venganza/agravio
    Violación/sadismo si/si raro/no tal vez/no
    Actitud ante el asesinato de no ser capturado suicida de no ser capturado
    El asesino en masa
    Es un hombre blanco por lo general, de unos 25 a 40 años de edad, el cual probablemente padece de algún problema mental. Se trata de sujetos que guardan arsenales en sus hogares, haciendo colección con varios tipos de armas y explosivos; saben como manejar éstos artefactos.

    Están inmersos en un ambiente de gran violencia, ya sea por exposición directa a ella, o por la televisión y los videojuegos. Como en el caso de algunos asesinos seriales, a estos también les tocó ser rechazados por las mujeres, o lo fueron mucho. También fallaron al entrar al ejército o la policía, situación que a la postre agranda el resentimiento que un día termina por estallar.
    Usualmente atacan restaurantes, escuelas o hasta oficinas postales. Lugares a los cuales los une alguna fijación que resulta del hecho de que ahí les rechazó una mujer. Tal vez porque no se les dio empleo buscado, etc. Llegan armados hasta los dientes, enfundados en trajes militares o de camuflaje. Comienzan su ataque con armas automáticas, para las cuales tienen varias rondas de parque. Matan a todos aquellos que se crucen por su camino no importando de quienes se trate, aunque la mayoría serán gente que personifiquen la causa de su furia (algunos comienzan por matar a su propia familia). El atentado durará de acuerdo al nivel de estrés del sujeto, el cual se elevará a niveles que lo orillen al suicidio, sino es que antes es tiroteado por la policía. Todo esto puede ocurrir en un lapso de escasos minutos o hasta varias horas, depende de las circunstancias. Ningún asesino en masa pretende o piensa en escapar de la carnicería que ha iniciado.
    El Spree killer
    Es un asesino de tipo "mixto." Como un asesino serial, pero muy veloz porque mata a muchos en tan solo un periodo corto de tiempo (pero no con motivos de tinte sexual). O como un asesino en masa, pero lento. De estos asesinos se conoce poco, pero baste saber que existen. También se trata de hombres blancos, en edades que fluctúan entre los 20 y 30 años. Este tipo de criminal tirotea gente como el asesino en masa, pero si trata de pasar desapercibido y huye tanto del público como de la autoridad. Se sabe que (en algunos casos) atacan acompañados por alguien, con quien también escapan.

    Lista de nicknames de algunos asesinos seriales famosos
    En inglés para que el apodo no pierda sentido al traducirse.
    • Albert DeSalvo - The Boston Strangler
    • Albert Fish - The Brooklyn Vampire
    • Andrei Chikatilo - Citizen X
    • Bianchi & Buono - The Hillside Stranglers
    • Carlton Gary - The Stocking Strangler
    • Charles H. Schmid - The Pied Piper of Tucson
    • Cleo Green - The Red Demon
    • Coral Eugene Watts - The Sunday Morning Slasher
    • Danny Rolling - The Gainesville Slasher
    • David Berkowitz - Son of Sam
    • David Carpenter - The Trailside Killer
    • Dean Corll - The Candyman
    • Donald Harvey - The Angel of Death
    • Ed Gein - The Butcher of Plainfield
    • Edmund Kemper - The Coed Killer
    • Edward H. Rulloff - The Educated Murderer
    • Gerard John Schaefer - The Killer Cop
    • Glen Rojers - The Cross-Country Killer
    • Harvey Louis Carigna - The Want Ad Killer
    • H.H. Holmes - The Torture Doctor
    • Ian Brady & Myra Hindley - The Moors Murderers
    • Ivan Milat - The Backpacker Murderer
    • Jake Bird - The Tacoma Axe Killer
    • Jeffrey Dahmer - The Milwaukee Cannibal
    • John George Haigh - The Acid Bath Murderer
    • John N. Collins - The Coed Murderer
    • John Wayne Gacy - The Killer Klown
    • Keith Jesperson - The Happy Face Killer
    • Lucian Staniak - The Red Spider
    • Melvin David Rees - The Sex Beast
    • Michael Lupo - The Wolf
    • Moses Sithole - The ABC Murderer
    • Norman Simons - The Station Strangler
    • Pedro López - El monstruo de los Andes
    • Peter Kürten - The Monster of Dusseldorf
    • Peter Sutcliffe - The Yorkshire Ripper
    • Posteal Laskey - The Cincinnati Strangler
    • Randall Woodfield - The 1-5 Killer
    • Richard Cottingham - The Ripper
    • Richard F. Biegenwald - The Trhill Killer
    • Richard Macek - The Mad Bitter
    • Richard Ramirez - The Night Stalker
    • Richard Trenton Chase - The Dracula Killer
    • Stephen Lee Richards - The Nebraska Fiend
    • Vaughn Greenwood - The Skid Row Slasher
    • Vernon Butts - The Freeway Killer
    • Wayne Williams - The Atlanta Child Murderer
    • William Heirens - The Lipstick Killer

    29.3.09

    Albert Fish
    (1870-1936)

    Fish es un asesino en serie y caníbal norteamericano que también es conocido por los nombres de

    "Hombre gris"
    "El hombre lobo de Wysteria"
    "El vampiro de Brooklyn".

    Se auto inculpó de haber violado a más de 100 niños y de tres asesinatos atroces. Practicaba además el sadomasoquismo, la urofagia y a coprofagia.
    Nacido bajo el nombre de Hamilton Fish el 19 de Mayo de 1870 en Washington D.C., Albert Fish es considerado uno de los asesinos seriales americanos más notables y estremecedores del siglo XX. A los 5 años muere su padre así que su madre lo interna en un orfanato mientras ella trabaja para mantenerse. Expuestos los niños a constantes maltratos y abusos, Fish considera que era de los únicos que anhelaba llegara la hora de los cuerazos. Desde ese momento era ya un pequeño masoquista. Hay que tomar en cuenta que desde dos generaciones anteriores, varios familiares (se dice que 7 de parentesco directo) padecían de sus facultades mentales en diversos grados al punto de que un par de ellos terminaron sus días en instituciones mentales.

    Los reportes de su niñez describen a Fish como un niño problema que cada sábado se desaparecía. A los 15 años se gradúa de la escuela pública y se cambia de nombre cansado de las burlas de los compañeros que le llamaban 'Ham and Eggs' En 1898 se casa con una muchacha 9 años menor que el, de este matrimonio resultan 6 hijos. Increíblemente Albert Fish fue un buen padre para ellos. Sus hijos fueron testigos de innumerables actos extraños y bizarros por parte de su padre, pero éste jamás abusó o golpeó en mala manera a alguno de ellos. Al menos eso es lo que se sabe al día de hoy. La mujer de Fish lo abandona para irse con un sujeto de nombre John Straube y al parecer ella tampoco era de lo mas sano mentalmente hablando. Años después aún con su amante por un lado, pide a Fish que regresen. De nuevo desaparece la señora Fish para nunca volver a ser vista por sus familiares.

    Albert Fish se dedica a pintar y a decorar interiores para ganarse la vida y viaja por 22 estados de la unión americana, lugares donde se empleaba temporalmente. Muchas veces era despedido cuando surgían 'problemas' con los niños del lugar. Fish estaba obsesionado con el dolor y hacer daño a los demás, especialmente los niños eran el objetivo de sus perversiones. Los afroamericanos eran su especialidad debido a que en primera, eran los de condición más humilde y segundo porque a las personas de origen negro no se les tomaba en consideración cuando se quejaban. Así que nadie haría gran cosa para investigar o castigar a Fish por sus ataques y crímenes. Este comportamiento es característico de los asesinos seriales que siempre atacan a individuos débiles y desfavorecidos, tales como prostitutas, ancianos o niños como es en esta historia.

    Su primer fichaje data de 1903

    Fish establece que su primer asesinato ocurre en 1910 en Wilmington Delaware cuando despacha a un hombre. Los hijos relatan que el cambio drástico en su personalidad se dio tras el primer abandono de su esposa. Como nunca se divorció legalmente, no contaron sus siguientes 3 matrimonios. Al parecer Fish padecía regularmente de alucinaciones y sus hijos lo vieron no pocas veces subir a una colina cercana a su casa, alzar el puño al cielo a la vez que gritaba 'Soy Cristo!...' otra de las bizarras conductas de Fish era pedir a sus propios niños y jóvenes vecinos que le dieran de palazos en el trasero con una tabla especialmente hecha con puntas filosas hasta que lo dejaran sangrando del trasero. Sus hijos recuerdan los extraños juegos que proponía su padre en los cuales invariablemente perdía y el castigo era que le dieran de palos en el trasero.

    De lo cual se colige que el dolor le causaba un placer. Fish era de los fanáticos religiosos obsesionados con la muerte, los castigos divinos y de la redención basada en el sufrimiento además recopilaba información sobre canibalismo, tema del cual cargaba los mas retorcidos artículos en si mismo a donde quiera que fuera.

    Noticia sobre la busqueda de Billy Gafnney

    Billy Gaffney El Primer niño secuestrado por Fish

    Para la policía de Nueva York, la desaparición de menores no era un crimen desconocido. En 1927 se había reportado la desaparición de Billy Gaffney en Brooklyn. El 11 de febrero jugaba afuera de su casa con un niño de tres años y cerca estaba otro muchachito de doce años cuidando a una hermana menor, pero este tuvo que entrar a casa al escuchar el llanto de la bebe y al regresar notó la ausencia del par de chicos y le contó al papá del niño mas pequeño. Tras la consabida búsqueda hallaron al pequeño en la azotea del edificio y la pregunta obligada fue "¿Dónde está Billy Gaffney?", a lo que el niño respondió que el Coco se lo había llevado. La descripción dada por el niño era que el Coco literalmente "The boogey man took him." Al día siguiente inició la búsqueda por los alrededores pues se pensó que el niño pudo haber caminado y caído en el canal de aguas negras cercano o en algún agujero de construcción. Nadie tomo en cuenta la opinión del pequeño testigo y su sencilla descripción del secuestrador. Ante la futilidad de aquellos esfuerzos a alguien se le ocurre escuchar con atención a la descripción dada por el niñito quien relata que el 'boogey man' es un viejito de complexión delgada, con bigote y cabello grises. Sin embargo la policía no presta gran atención a esta interesante descripción que NO es conectada con un anterior crimen adjudicado al "Grey Man'..". el hombre gris en español.

    The Grey Man

    Según estimaciones policíacas, Fish pudo atacar una cifra cercana a las 100 víctimas. Y de acuerdo al mismo criminal, el cuenta aproximadamente 400 personas. Como hemos dicho, los niños siendo la principal atracción de su show de violencia. Que por mandato de Dios, el tenía por misión castrar a los niños, aunque ataca individuos de ambos sexos por doquier que trabaja. Varias veces fue arrestado por robo y diversos fraudes. Por la manía que tenía de escribir cartas obscenas a las mujeres que publicaban anuncios clasificados también fue procesado. En las instituciones mentales los médicos lo encontraron 'sexualmente perturbado' pero sano... según esto. No entiendemos que puede tener de sano en el caso de Fish introducirse trozos de algodón saturados de alcohol en el ano para luego prenderles fuego.

    Tampoco consideramos edificante clavarse alfileres y agujas en área del escroto o debajo de las uñas; alguna vez confesó a sus hijos 'Si tan solo el dolor no fuera tan doloroso!...' Los médicos a cargo de la evaluación psiquiátrica de Fish ni siquiera podían creer lo de los alfileres pero la radiografía de pelvis que se le tomó confirmó las torcidas declaraciones del psicópata.


    Alfileres y clavos dentro del área pélvica de Albert Fish.
    Todas y cada una de las fechorías de Fish fueron en si una tragedia. Pero ninguno de sus crímenes pudo entrar a la historia como el del asesinato de la niña Grace Budd ocurrido en el año de 1928. Caso que fue ampliamente documentado e investigado por la policía hasta atrapar al asesino.Todas y cada una de las fechorías de Fish fueron en si una tragedia. Pero ninguno de sus crímenes pudo entrar a la historia como el del asesinato de la niña Grace Budd ocurrido en el año de 1928. Caso que fue ampliamente documentado e investigado por la policía hasta atrapar al asesino.


    Fotografía de la niña Grace Budd

    Edward Budd era un joven de 18 años deseoso de progresar, trabajar y contribuir con los gastos de su casa. La vida junto a su padre, madre y otros 4 hermanos mas bien era triste y deseaba un empleo en el campo donde el aire fuera limpio y puro. Decide publicar un anuncio clasificado en el New York World el día 25 de Mayo de 1928. Al siguiente lunes, día 28 del mismo mes toca a la puerta un hombre de edad avanzada llamado Frank Howard, granjero de Farmingdale Long Island que desea tratar lo de un empleo con su hijo Edward. La señora Delia Budd manda buscar a su hijo con la menor, una niña de nombre Beatrice y mientras le da un buen vistazo al viejo visitante. El señor Howard explica que toda su vida se había dedicado a pintar y decorar interiores pero que usando sus ahorros había decidido comprar una granja. Había mantenido seis hijos fruto de su matrimonio pero tuvo que criarlos solo puesto que su esposa lo abandonó hacía una década. Su aspecto era de un hombre ya mayor, de pelo gris, bigote caído igualmente gris y de cara amable y pacifica. Mediante mucho esfuerzo ahora la granja mantenía cientos de gallinas y decenas de vacas lecheras. Pero como uno de sus ayudantes se iba a cambiar de residencia es que requería reclutar uno nuevo.

    Cuando Edward llegó, el señor Howard no pudo dejar de expresar lo fuerte y crecido que era el muchacho. Justo el tipo de personal para el empleo que tenía disponible. La paga ofrecida es de 15 dólares la semana, obviamente el muchacho acepta feliz el ofrecimiento. Así la situación, el señor Howard queda en pasar el próximo sábado por Edward y su amigo Willie a quien también acepta dar trabajo. Llegado el día el viejo no llega a la cita acordada sin embargo envía una nota avisando que un compromiso lo ha demorado y promete pasar el día domingo. Los muchachos están emocionados ante la expectativa del nuevo empleo y los señores Budd satisfechos de que tan rápido haya dado resultado el anuncio en el periódico.


    La Familia Budd

    A las 11 de la mañana del día siguiente apareció el señor Frank Howard en el domicilio de los Budd. Traía consigo fresas y queso fresco 'productos elaborados en su propia granja' la señora Budd corresponde los regalos invitando al señor Howard a que desayune con ellos. El señor Edward Budd Sr. tuvo así la oportunidad de observar al viejo y quedó con un buen sabor de boca ante la oportunidad que se presentaba a su hijo de poder trabajar en una granja con gente sana y emprendedora. A pesar de que el aspecto del señor Howard no era para impresionar en lo absoluto, la seguridad y amabilidad del mismo dejaron satisfecha cualquier duda al respecto. Una vez sentados a la mesa, entra por la puerta una niña de 10 años de edad, Grace Budd llega de la iglesia canturreando antes de saludar. De ojos color cafe grandes, cabello oscuro que contrastaban con su piel pálida y sus labios rosados impresiona a todos los hombres que la miran de cerca, no siendo la excepción el señor Frank Howard quien no puede apartar su mirada de la joven Budd. Luego le pide a la guapa niña que demuestre que tan buena es para contar y saca un fajo de billetes ante la atónita y sorprendida mirada de los Budd, quienes jamás habían visto tanto dinero junto 'Noventa y dos con cincuenta centavos...' contesta la niña y en premio le da 50 centavos para que compre dulces.

    El señor Howard promete pasar mas tarde por los jóvenes a quienes les da un par de dólares 'para que se vayan al cine' puesto que antes debe atender un compromiso familiar. Su hermana había hecho una fiesta para una de sus hijas. Y justo ya para salir de la casa, con los dedos en la puerta al señor Howard se le ocurre invitar a la pequeña Grace para que lo acompañe a la fiesta de su sobrina. La señora Delia Budd pregunta que donde es la fiesta y este le responde que en la calle Columbus y la 137 y duda que deba dejar ir su niña a la tal fiesta, pero el señor Budd la convence dado que a la niña no le toca divertirse mucho, de ese modo la señora ayuda con su abrigo a la niña y la ve partir con el anciano hasta perderse de vista por la calle.

    El señor Howard había prometido traer de regreso a la pequeña Grace antes de las 9 de la noche pero el tiempo paso en vano aquella tarde sin una sola noticia de la niña o del anciano. Pasaron una inaguantable noche sin dormir sufriendo por saber que estaba ocurriendo y trataban de consolarse creyendo que tal vez la fiesta se habría alargado y que la pequeña Grace estaría con la sobrina del señor Howard. Al día siguiente Edward es enviado a investigar a la dirección que había dicho el viejo, pero no encuentra el lugar y acto seguido da aviso a la policía. A continuación todo fueron malas noticias para la dolida familia Budd. De acuerdo a las primeras pesquisas no existía ni la dirección de la calle 107, ni tampoco un tal Frank Howard y mucho menos una granja de las características reportadas en Farmingdale Long Island, aquel viejo que había desaparecido con la hija de los Budd era un fraude. Fueron mostradas a la familia una serie de fotografías de conocidos abusadores, pederastras y criminales pero no hubo resultados favorables. El 7 de Junio se envían más de 1,000 volantes a las estaciones de policía donde se detalla el aspecto de secuestrada y secuestrador. Esta acción desata una fiebre de avistamientos de la niña Grace, muchos de los cuales resultan engaños pero a pesar de todo cada caso tuvo que ser revisado por los 20 detectives que se hacían cargo del caso. Pero hubo un par de evidencias sólidas. La policía pudo hallar la oficina de la 'Western Union' desde la cual el tal Frank Howard había enviado el recado del sábado e inclusive se recuperó la nota original escrita a mano. También se pudo encontrar el carrito donde se había comprado el queso fresco que Howard había regalado a la familia la mañana del domingo. Estos hallazgos fueron en el East Harlem, por lo que la zona adquirió el foco de las investigaciones policíacas.

    Volante con información del secuestro.

    En Julio de 1924 el niño de 8 años Francis McDonnell jugaba al frente de su casa en Staten Island, la madre estaba sentada el poyo de la casa cuando observó a un anciano en medio de la calle hablando consigo mismo, el anciano hizo un saludo con su sombrero y desapareció por la calle. Horas después aquel viejo sería visto de nuevo observando a Francis y los otros niños que jugaban a la pelota. Minutos más tarde este platicaba con Francis y juntos desaparecieron. Luego un vecino vio a un niño muy parecido a Francis caminando junto a un viejo pordiosero cerca de un área boscosa. La desaparición del niño no fue notada hasta la hora de la merienda, su padre un oficial de policía organizó la búsqueda y en efecto, fue hallado debajo de hojas y ramas en el bosque. El niño había sido brutalmente atacado y asfixiado de tal modo que las autoridades dudaron de que el viejo y frágil anciano haya tenido la fuerza de inflingir semejante daño a la víctima. Entonces se supuso la existencia de un cómplice. La cacería del asesino pronto se echo a andar pero sin grandes resultados a pesar de los esfuerzos y de la formidable cantidad de agentes involucrados en la misma. Los expertos en huellas dactilares de Manhattan fueron llamados a escena pero con nulos resultados. La testigo principal fue la madre de Francis quien nunca pudo olvidar el aspecto gris y decaído del Grey Man... el caso quedó en ese momento, en el absoluto misterio.

    Habían pasado ya 6 años de la desaparición de la niña Grace Budd y el único que aún no se daba por vencido era el detective William F. King encargado del caso, pero justo cuando faltaban 4 semanas para que la oficina de personas desaparecidas cerrara oficialmente el caso ocurrió un hecho estremecedor y afortunado a la vez: Uno de esos días, la señora Delia Budd recibió una carta que gracias a que no sabía leer la salvó de una terrible impresión. Edward Budd es quien le da lectura a la misma e inmediatamente corre a entregarla a la policía. La carta decía mas o menos lo siguiente.

    Dada su bárbara naturaleza varias veces fue censurada:


    Querida Sra. Budd

    En 1894 un amigo mío se embarcó como ayudante de cubierta en el vapor Tacoma siendo el capitán John Davis. Navegaron de San Francisco a Hong Kong en la China. Al llegar allá el y otros dos marineros desembarcaron y se fueron a emborrachar. Al regresar a puerto, el barco se había ido. En ese tiempo China padecía una hambruna, cualquier tipo de carne costaba de 1 a 3 dólares la libra. Tanto era el sufrimiento de los pobres que los niños menores de 12 años eran vendidos como comida con el propósito de que los demás no murieran de hambre. Un niño o niña menor de 14 años no estaba seguro en las calles. Uno podía ir a una tienda y pedir carne, costillas o bisteces y al mostrador era traída alguna parte desnuda del cuerpo de un niño para que uno eligiera lo que mas deseara. El trasero de niño o niña que es la parte más deliciosa del cuerpo era vendida como un corte fino a un precio alto. John permaneció en aquella tierra por mucho tiempo al grado de tomarle gusto a la carne humana. A su regreso a Nueva York se robó dos niños de 7 y 11 años. Los llevó a su casa donde los desnudo y amarro en un closet. Quemó todo lo que traían puesto. Varias veces durante los días y las noches los apaleo y torturó con el objetivo de que la carne les quedara buena y tierna. El primero en matar fue el niño de 11 años, puesto que tenía el trasero más grande de los dos, es decir tenía la mayor cantidad de carne. Cada parte de su cuerpo fue guisada y comida excepto la cabeza, los huesos y las vísceras. Todo el fue hervido, frito y guisado. El niño pequeño fue el siguiente y pasó por el mismo proceso. Por ese tiempo yo vivía en la 409 y la 100 muy cerca, por la parte derecha. Tan seguido me decía lo buena que era la carne humana que me hice a la idea de que debía probarla también. El domingo 3 de Junio de 1928 toqué a su puerta en la 406 oeste y la calle 15. Llevaba queso y fresas, tomamos el almuerzo. Grace se sentó en mi regazo y me besó. Me propuse comerla. Bajo el engaño de llevarla a una fiesta le pedí le diera permiso a lo que usted accedió. La conduje a una casa vacía que había elegido con anterioridad en Westchester. Cuando llegamos, le pedí que permaneciera afuera. Mientras ella recogía flores subí las escaleras y me quite todas mis ropas. Sabía que si no lo hacía de ese modo, podría mancharlas de sangre. Cuando todo estuvo listo fui a la ventana y la llamé. Me escondí en el closet hasta que estuvo en el cuarto. Al verme desnudo comenzó a llorar y trató de escapar por las escaleras. La sujeté y ella dijo que le diría su mama. Primero la desnudé ¡cómo pataleó, araño y me mordió! pero la asfixie hasta matarla. Luego la corté en pequeños pedazos para poder llevar la carne a mi lugar. Guise su rico y delicioso trasero. Me tardé 9 días en consumir todo su cuerpo. De haber querido hubiera tenido sexo con ella, pero no quise. Murió siendo virgen.

    Nadie podía creer que la carta fuera realidad, sino que era obra de algún sádico que deseaba molestar a los señores Budd, sin embargo el detective King se dio cuenta que algunos detalles de la carta coincidían con los del secuestro de la pequeña Grace Budd además de que la letra coincidía con la del recado recuperado hacía 6 años atrás. El sobre de la carta aportó una pequeña pero crucial pista. Tenía impreso un pequeño símbolo hexagonal y siglas de una asociación de beneficencia. Se hizo una reunión urgente con los miembros a la vez que todos hicieron la prueba de escritura para ver si en algún caso coincidía con la de 'Frank Howard' El detective King pidió en la junta que por favor alguien dijera si había tomado la papelería de la sociedad y la había llevado a algún lado. Fue entonces que un joven empleado de limpieza aceptó haber tomado algunas hojas y sobres, pero que los había abandonado en su antigua pensión de la calle 200 este y la 52. La casera del lugar quedó sorprendida al escuchar la descripción sobre 'Frank Howard' que coincidía con la de un hombre viejo que había vivido en ese lugar por dos meses y que tenía dos días de haber salido del lugar. El inquilino se hacía llamar Albert H. Fish y le había pedido a la señora casera que le guardara una carta que esperaba de su hijo quien trabajaba en el cuerpo de conservación de Carolina del Norte. El hijo regularmente mandaba dinero de esta manera a su viejo padre. Luego la oficina postal informó a King que había interceptado una carta para Fish, pero como este no había contactado a la casera temió que algo hubiera asustado al viejo y lo haría huir. El 13 de Diciembre de 1934 la casera llama al detective King, Albert Fish esta en la pensión esperando por su carta. El viejo tomaba una taza de te sentado cuando el detective King apareció tras la puerta y movió afirmativamente la cabeza cuando preguntaron por su nombre a la vez que se ponía de pie. Inmediatamente alcanzó un pequeño cuchillo de su chaqueta y lo interpuso entre el y el policía. Esta maniobra enfureció a King quien rápidamente lo tomo y torció de la mano exclamando triunfalmente 'Ya te tengo!...'


    La detencion de Albert Fish

    El Juicio

    Las confesiones de Albert Fish fueron escuchadas por numerosos oficiales y psiquiatras, siendo la mayor parte una inenarrable serie de depravaciones que nadie hubiera creído a no ser porque los detalles fueron corroborados uno tras otro. Y resultaba mas increíble aún considerando el aspecto débil y decrépito del psicópata que la policía tenía ahora bajo custodia.

    El detective King fue quien tomo la declaración inicial de Albert Fish, quien dijo que en el verano de 1928 la sed de matar lo había dominado y que inicialmente era el joven Edward Budd a quién tenía planeado asesinar cuando leyó el anuncio en los clasificados. El plan era conducirlo a un lugar alejado mediante engaños, someterlo y cortarle el pene para dejarlo morir sangrando.

    Después de visitar la casa de los Budd la primera vez, fue a comprar sus 'instrumentos del infierno': cuchillos de carnicero y una sierra. Los envolvió en un paquete y los dejó encargados en un puesto de periódicos. A pesar de que Edward Budd era ya un joven fuerte y de buen tamaño se hizo a la idea de que podría someterlo a él y a su amigo Willie.

    Los detectives entendieron que Fish sabría como hacerlo a final de cuentas.

    Pero nada mas fue ver a Grace Budd que inmediatamente cambió de planes: era a ella a quien desesperadamente deseaba matar. Una vez armado el engaño de la fiesta fue con Grace al puesto de periódicos por su paquete, luego tomaron un tren en el Bronx hacia el poblado de Westchester. Para la niña compró boleto sin regreso. En la estación de Worthtington, el viejo estaba tan absorto en su torcido plan que olvidó el paquete en el tren. Irónicamente la niña Budd le hizo notar el olvido. El viaje había durado ya 40 minutos, pero como la niña apenas había salido de su ciudad un par de veces, la experiencia la tenía contenta y felizmente entretenida.


    Wisteria Cottage

    El destino del viaje era una construcción semiabandonada llamada Wisteria Cottage, lugar en medio de un área boscosa al cual llegaron después de andar por un camino muy solitario.

    Llegados al sitio, la niña se quedó en el patio entretenida recogiendo flores silvestres. Fish sube al segundo piso, desempaca las herramientas y se desviste. Acto seguido llama a la niña a que suba al cuarto. La pobre niña sube aún con un ramo de flores en la mano y al ver al viejo desnudo grita y trata de escapar por las escaleras pero es atrapada en el acto. Fish la toma por el cuello y la asfixia hasta matarla. El hecho de estrangularla le provee de enorme excitación sexual. Coloca la cabeza de la niña en una lata de pintura y procede a decapitarla procurando vaciar toda la sangre derramada en la vieja lata, la cual después avienta al patio de la propiedad. Desviste al cadáver ya decapitado y lo corta a la mitad. Ese día llevó consigo algunas partes del cuerpo las cuales envolvió cuidadosamente en papel periódico. Días después regresó al sitio para llevarse mas partes. Lo que sobró lo tiró por la pared trasera de la edificación. Las herramientas fueron desechadas del mismo modo. Ante la pregunta del detective King del por que había cometido un acto tan terrible contestó: 'Usted sabe, jamás podría explicarlo...' El capitán John Stein quiso saber por qué había escrito la cara a la señora Budd a lo que respondió que tenía una manía por escribir cartas.

    Búsqueda de los restos de Grace Budd

    Ese mismo día la policía recuperó los restos de la niña Budd ante la mirada impasiva de Fish que fue llevado por igual, a la escena del crimen. Por la noche el asistente del fiscal, Francis Marro quiso conocer la razón del crimen de Grace Budd a lo que Fish afirmó que todo era causa de su 'sed de sangre' que lo dominaba al punto de cometer los crímenes que se le imputaban. Una vez que la había matado lo embargó una gran tristeza y al punto deseaba poder dar su propia vida para dársela a la niña, pero el asunto ya estaba hecho. Se le preguntó si había violado a la víctima ante lo cual su reacción fue de total firmeza 'Jamás entró en mi cabeza!...' En ese momento nadie quiso preguntar sobre los detalles de canibalismo que Fish había escrito en la carta. Tal vez nadie quería creer que era capaz de hacerlo, pero también se vislumbraba una estrategia para reservar esos oscuros detalles e impedir que Fish fuera declarado loco o incapaz de sostener el juicio penal.

    Recuperación de los restos de Grace Budd

    El mismo día de la captura la información se filtró a la prensa quienes inmediatamente fueron al departamento de los Budd para cubrir la noticia. Edward Budd y los padres fueron llevados a la comisaría para identificar a Albert Fish. Fue increíble la falta absoluta de emoción o remordimiento que mostró el viejo al ser increpado por los mortificados padres que con lágrimas en los ojos le reprochaban haberse llevado a su pequeña hija.

    Para sorpresa de algunos el historial criminal de Fish no era escaso y había sido fichado por vez primera en 1903 cuando se le encarceló por robo agravado. Desde entonces a la fecha seis veces había sido puesto en custodia pero salía libre ante la falta de pruebas contundentes. Había estado de hecho en instituciones mentales dos veces.


    Comenzó el proceso de culpar a Fish por asesinato y secuestro. Cada entidad donde había sido cometido cada uno de los crímenes tenía que armar el caso cuidadosamente. Es en este momento que la policía recibe el testimonio de un chofer de trolebús que reconoce en Fish al hombre que una vez transportó y que venía con un pequeño niño a quien con muchos trabajos mantenía a su lado. El pequeño lloraba por su madre e iba sin abrigo. Aquel niño resultaría ser Billy Gaffney. Cuando finalmente Fish confiesa el asesinato del niño, el mundo tiene que enterarse de la horripilante suerte de Billy Gaffney. Según sus propias palabras al niño lo condujo a un lugar solitario por la Av. Rikers, a una casa solitaria no lejos del lugar del secuestro. Dentro de la casa, lo maniató firmemente quemó sus ropas y tiró a la basura sus zapatos. Con un trapo sucio tomado de ahí mismo amordazo al infante. Al día siguiente regresó armado de sus 'herramientas'. La tortura comenzó con una serie de azotes por la espalda y trasero hasta que la sangre escurrió por las piernas del niño, le cortó nariz, orejas y abrió sus cachetes de oreja a oreja, para cuando le sacó los ojos, el niño ya había fenecido. Con un cuchillo perforó el abdomen del niño procurando beber la sangre que manaba de la herida. En una bolsa que llevaba colocó nariz, orejas y algunas rebanadas del vientre del niño que envolvió y transportó con papel. La cabeza, brazos y piernas las colocó en sacos cargados de piedras los cuales arrojó a un canal de aguas negras cercano. Con lujo de detalles Fish confesó a las autoridades como había guisado las orejas y la nariz, horneado el trasero y de como y que verduras había empleado en el proceso. Tal parecía un ama de casa platicando como si nada, los pasos para preparar un exquisito estofado.

    Delia y Albert Budd Jr. durante el juicio

    Ya en custodia y conociendo la calidad de criminal que era, Fish era reconocido por los testigos de las fechorías que había cometido. Un hombre de Staten Island lo identificó como el sujeto que había tratado de engatusar a una hija suya hacia un área boscosa donde 3 días después apareció el cuerpo de Francis O'Donnell en 1924. La muchacha entonces de 8 años y ahora finalizando la adolescencia identificó a Fish como el 'Grey Man'. A Fish también se le asoció al crimen de una muchacha llamada Mary O'Connor ocurrido en 1932. El cuerpo mutilado de la mujer había aparecido muy cerca de una casa que Fish había pintado. Con todas esas acusaciones y tan graves cada una, la única oportunidad de Fish para salvarse de la pena capital era ser declarado desquiciado mental, tarea de los psiquiatras forenses que analizarían el caso.

    Albert Fish y su abogado James Dempsey

    El doctor Fredric Wertham estableció que la perversidad mostrada por Albert Fish no tenía siquiera paralelo alguno en los anales de la siquiatría. El sadomasoquismo contra los niños, especialmente los varones era parte fundamental de su desequilibrio sexual. Inclusive Fish comentó al Dr. que siempre había tenido gran deseo de hacer daño y de recibirlo también. Parecía disfrutar de todo lo que fuera doloroso. Cualquier cantidad de deplorables actos con sus órganos excretores eran la norma del señor Fish, quien gustaba de colocarse trozos de algodón saturados de alcohol para luego prenderles fuego. Actividad que también inflingía regularmente a sus víctimas infantiles. Luego Fish confesaría que había tenido alrededor de 100 víctimas a lo largo de su vida. Por lo general mediante engaños con dinero y/o dulces abducía niños afroamericanos a quienes la policía no prestaría gran atención por su desaparición. Jamás regresaba a trabajar al mismo vecindario por la misma razón. Fue así que pasó hasta por 22 estados de la unión americana. Muchas veces perdió su empleo de pintor al ser sospechosamente ligado a los incidentes de los niños. Era muy dado a escribir cartas obscenas, cartas que no tenían por objetivo molestar sino buscar con quien practicar sus fantasías sadomasoquistas.

    Albert Fish durante el juicio


    Eran tantas cosas increíbles las narradas por Fish que el doctor Wertham no podía creerlas juntas, especialmente lo de las agujas. Fish solía encajarse alfileres y diversas puntas en el área comprendida entre el escroto y el ano de tal modo que algunas ya no pudo sacarlas de nuevo. Al tomar la radiografía correspondiente se pudo corroborar esta información. Esta otra horrible manía de Fish era practicada contra sus victimas. Se supo que a la edad de 55 años comenzó a sufrir de alucinaciones sobre Cristo y sus Angeles. Así fue creando algunas ideas que mezclaban sus concepciones torcidas con algunos preceptos bíblicos y repetía constantemente sus propias sentencias. Llegó a creer que Dios mismo le había puesto por misión torturar y castrar niños pequeños. Mandamiento que había efectuado no pocas veces el señor Fish. Según la opinión de Wertham, Fish rebasaba toda concepción y fronteras entre la cordura y la locura. De que padecía de psicosis religiosa no había mas dudas, inclusive sus hijos lo habían visto flagelarse hasta sangrar y Fish decía que si fuera algo malo ya hubiera llegado un ángel a detenerlo como en el pasaje bíblico donde un ángel detiene a Abraham cuando iba a sacrificar a su propio hijo. Y así esa era una de las excusas que tenía mentalizadas cuando se cebaba con sus víctimas. El doctor concluyó que Albert Fish estaba legalmente desquiciado. La personalidad de Fish era introvertida e infantilista y sus conceptos sobre el bien y el mal estaban gravemente distorsionados por las alucinaciones y el severo cuadro de psicosis paranoide, que le era imposible distinguir claramente entre lo correcto y lo contrario.

    La batalla legal se centró en determinar si Albert Fish estaba sano y competente o lo contrario, totalmente loco. El doctor Wertham estaba convencido de su locura, pero otros cuatro doctores especialmente de los centros psiquiátricos que anteriormente lo habían declarado 'sano e inofensivo' opinaban lo contrario. La defensa adoptó la primera postura. Mientras tanto Fish se mostraba apático de su situación, ya no le importaba la vida ni la muerte, aunque en algún punto del juicio llegó a comentar a su abogado que deseaba seguir viviendo 'porque Dios todavía le tenía mas misiones que cumplir...' El juicio comenzó el 11 de Marzo de 1935 en Nueva York, siendo el fiscal de distrito Elbert F. Gallagher y el abogado defensor James Dempsey que basó su ataque en demostrar la incompetencia de los doctores que habían determinado años atrás que Fish no constituía un peligro y también demostrar que Fish padecía de una intoxicación por plomo típica de los pintores de brocha gorda. En cambio la estrategia de Gallagher se basó en demostrar como Fish había estado perfectamente consciente de sus actos, de como había premeditado cada uno de sus movimientos y de la plenitud de su memoria y orientación a pesar de su avanzada edad. En un momento dado se argumentó que alguien capaz de comerse a un niño no podía estar cuerdo. La familia Budd testificó y hasta se llevaron en una caja los restos de la niña Grace Budd. El dramático juicio duró 10 días, resultando Fish sentenciado a la pena capital en la silla eléctrica. Se dice que el indiciado no estuvo de acuerdo con el veredicto pero el hecho de ir a la silla le resultaba hasta cierto punto atractivo. Incluso un reportero del Daily News escribió: 'sus ojos llorosos destellaron ante la idea de ser sometido a un calor mucho mas intenso comparado con el que usualmente se quemaba para satisfacer su lujuria...'

    Silla donde fue electrocutado Albert Fish

    Entró en la sala de la silla eléctrica a las 11:06 p. m. y declarado muerto tres minutos después.

    Sobre su ejecución declaró que sería "la experiencia suprema de mi vida". Segundos antes de que la silla eléctrica acabase con su vida gritó que "no sé aún por qué estoy aquí".

    Está enterrado en el cementerio de Sing Sing. Una vez sentenciado, Fish confesó el asesinato de Francis X. McDonnell de 8 años. Francis jugaba en el porche de su casa el 15 de julio de 1924 y fue visto por última vez en los bosques cercanos a su casa junto a un anciano cuya descripción coincidía con la de Fish. El pequeño fue estrangulado con su ropa interior.

    Otras posibles víctimas El detective William King sospechaba que Fish también era "el vampiro de Brooklyn" por lo que también sería autor de las siguientes muertes:

    • Yetta Abramowitz tenía 12 años y vivía en el Bronx. Fue estrangulada en el tejado de un edificio de apartamentos en el 1013 Simpson Street. Murió en el hospital minutos después de ser encontrada.

    • Mary Ellen O'Connor tenía 16 años y vivía en Far Rockaway, Queens. El 15 de febrero de 1932 su cuerpo mutilado fue encontrado en los bosques cercanos a una casa que Fish había estado pintando.

    • Benjamin Collings, de 17 años.


    Video de Albert Fish


    Bibliografía:


    Deranged: The Shocking True Story of America's Most Fiendish Killer, Harold Schechter

    The Show of Violence, Fredric Wertham

    The A-Z Encyclopedia of Serial Killers, Harold Schechter, David Everitt

    Filmografia: